RETOS DE LOS AUTORES
“Por una parte, creo que nuestros niños están expuestos a muchísimos estímulos para que la lectura les sea grata y una actividad natural. Las editoriales, los promotores de lectura, las bibliotecas, los autores están enfilando baterías para entregar un acervo literario cuidadoso y estético, que es algo afortunado. Sin embargo, de otra parte, también están más expuestos a una serie de estímulos distractores, que pueden ser sumamente riesgosos, como el mal uso de la tecnología, de la información errada que se mueve en la web”, dice Torres, y agrega que esto supone un reto para los autores que quieren apostarle a este género.